KYS · Sistema de fiscalización de identidad en terreno

Ayudamos a proteger
su barrio.

Equipamos a fiscalizadores municipales y policías con herramientas digitales para mejorar la seguridad ciudadana.

Una esquina cualquiera de un barrio, al atardecer.

Un sistema. Dos modos. Cada uno según su facultad.

La herramienta no le da a nadie un poder que la ley no le dio. Le da el dato que le faltaba para ejercer el que sí tiene.

MUNICIPAL

Detecta y llama

Para el inspector de seguridad municipal.

  • Lee el documento en la fiscalización.
  • Cruza contra prófugos, sanciones y autoridades.
  • Si hay hallazgo: alerta inmediata con el folio, lista para escalar a quien controla.
  • Su alerta activa a quien tiene la facultad: la identificación biométrica y la investigación siguen en manos de la policía.

Cuando la persona no se identifica, el reloj corre. KYS le dice en segundos si vale la pena usarlo.

POLICIAL

Identifica y resuelve

Para Carabineros y la Policía de Investigaciones.

  • Documento, chip y rostro. Identificación con medios tecnológicos, en el lugar.
  • Veredicto completo de riesgo y expediente si hay hallazgo.
  • Investigación del sujeto sobre múltiples fuentes, dentro del mismo control.
  • Se identifica, y se destruye: la imagen del control no queda guardada.

Identificar a alguien puede tomar horas y una comisaría. Acá se resuelve en la calle.

Lo que cambia.

Con la misma gente, el mismo turno y las mismas facultades.

Una calle tranquila de barrio, en la mañana.

EL CONTROL RINDE

Cada fiscalización produce algo

Antes se hacía y se perdía. Ahora deja una identidad cierta, un registro con folio y un dato que sirve mañana.

EL TIEMPO

La respuesta llega en el lugar

No hay que esperar a que alguien conteste ni volver a la unidad. El turno rinde más porque nadie queda esperando.

LA COORDINACIÓN

Todos ven lo mismo

Municipio, Carabineros, la PDI y la justicia sobre el mismo hecho, en el mismo momento.

LA EVIDENCIA

El procedimiento se sostiene

Cada dato sabe de dónde viene, quién lo consultó y cuándo. Lo que se hizo bien en la calle, llega bien a la causa.

EL PATRIMONIO

La base es suya, y crece

Al año, la institución tiene un acervo que construyó su propia gente, en su propio territorio. No lo trajo un proveedor.

LA CONFIANZA

El vecino lo nota

Más controles que terminan en algo. Menos gente buscada circulando. La seguridad se siente antes de que se mida.

Hecho para la calle.

De noche, con una mano y con la persona enfrente.

Se abre y se usa
Sin clave que recordar, sin manual que leer.
Con una mano
La otra está ocupada.
Asfalto mojado bajo la luz de un poste.

Por qué se sostiene en un tribunal.

Un procedimiento se puede caer por cómo se obtuvo el dato, no por lo que el dato decía. Por eso esto no es prolijidad: es lo que hace que el trabajo de la calle llegue entero a la causa.

Cada dato lleva su origen.

Su fuente, su hora y quién lo consultó. Porque la ley pone en quien trata el dato la carga de probar que lo hizo bien — y esa prueba es este registro.

La imagen del control se destruye.

Apenas cumple su fin. No guardamos el rostro de gente que no hizo nada. Y eso no es una política nuestra: es lo que el control de identidad manda.

Cada institución, dentro de sus facultades.

El sistema no le da a nadie una atribución que la ley no le dio. El acceso se abre por rol y por vector, y queda escrito quién ejerció cuál.

Nunca expuesto a internet.

Piloto en servidor dedicado y después dentro del datacenter de la institución. Nunca un acceso abierto a internet con biometría policial detrás.